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Cartas desde la Luna

Sí, como lees. Ahora mismo estoy escribiendo este post desde la Luna…Pero ¡¡qué locura estoy leyendo, pensarás!! Pues será lo siguiente que haga porque puedo trabajar desde donde yo quiera gracias a que mi empresa ha implantado el Smart Working. Otra palabreja en inglés como todo lo cool ahora pero así es, y voy a contarte en qué consiste esta fantástica forma de trabajar.

Como ya hemos hablado anteriormente en otros post cuando hablábamos de teletrabajo, la mayoría de empresas no empleaban este sistema de trabajo. Sin embargo, el inicio de la pandemia provocó que la mayoría de las empresas y negocios tuvieran que transformarse completamente para trabajar a distancia y no verse obligado a acogerse a un ERTE o a cerrar la empresa.

Ante esta situación, a las empresas solo les quedaba una alternativa viable para seguir funcionando y cumplir así con las normas dictadas por el Gobierno: implantar el teletrabajo o, de lo que vamos a hablar en este post, el SMART WORKING.

¿Qué es el smart working?

El smart working es un nuevo sistema de trabajo (va un paso más allá del ya conocido teletrabajo) donde los equipos de trabajo no están sometidos a cumplir unos horarios ni a hacerlo en un lugar determinado.

El smart working permite que la plantilla sea dueña de su tiempo, lo que le facilita, por ejemplo, la conciliación familiar, y que elija el lugar del mundo desde donde quiera trabajar.

Al tener tanta autonomía y flexibilidad horaria conseguimos empleados/as felices, eficientes y productivos/as, menos estresados/as y más comprometidos/as con su empresa. Para la empresa supone una importante reducción de costes, menos absentismo laboral, motivación y fidelización de su plantilla y acceso a un número mayor de candidaturas en todo el mundo.

La empresa, por su parte, debe poner a disposición de sus teletrabajadores/as toda la tecnología necesaria para trabajar de la manera más eficiente y productiva.

Este sistema de trabajo no es aplicable a todas las empresas y equipos de trabajo. Como todos y todas sabemos, cada empresa se adaptará al sistema que mejor se adapte a sus equipos de trabajo. ¿Y qué quiero decir con que no es para todos y todas? Porque con este sistema debemos medir el rendimiento de la plantilla por cumplimiento de objetivos y no el número de horas invertidas en el proyecto y nos todos y todas estamos preparados para trabajar de esta manera.

Para ello debemos tener muy bien establecidos los parámetros a medir fijando las tareas semanales y los proyectos para que los equipos tengan claro los objetivos prioritarios de sus puestos.

Con este sistema se identifica el talento en las organizaciones y, al basarse en datos objetivos, no existen ningún tipo de sesgo y se fomenta una relación de confianza, ya que las mediciones de desempeño son exclusivamente para mejorar el rendimiento del trabajador y no para presionarle o vigilar cómo trabaja.

Veamos a continuación las principales ventajas y desventajas de este sistema:

Compañeros y compañeras que me leéis, el Smart Working es una modalidad de trabajo con muchísimas más ventajas que inconvenientes, pero los inconvenientes pueden llegar a ser un lastre muy importante si no los sabemos gestionar y la única manera de hacerlo es con RESPONSABILIDAD hacia los objetivos fijados y hacia nuestro equipo de trabajo.

Si tenemos un equipo de trabajo implicado, bien organizado y muy bien comunicado, con un gran sentido de la responsabilidad, este es vuestro método de trabajo ya que elimina el estrés individual al estar respaldado/a por el resto del equipo, acaba con los conflictos al haber una comunicación fluida y se cumplen los plazos de entrega de los proyectos porque hay una responsabilidad solidaria entre los miembros del equipo.

Sectores de más desarrollo del Smart Working

Además de los sectores de IT o TIC que todos y todas estamos pensando, uno de los sectores donde más se está desarrollando y afianzando esta modalidad de trabajo es en el de Recursos Humanos y, sobre todo, en selección de personas.

Con el Smart Working se automatizan todos los procesos de RR.HH como, por ejemplo:

  • Las entrevistas de trabajo que ahora son… videoentrevistas de trabajo.
  • Las reuniones y charlas presenciales del equipo ahora son… reuniones virtuales a distancia.
  • En la captación de talento es fundamental apoyarse en sistemas de reclutamiento a distancia.
  • Las herramientas y dispositivos utilizados en las oficinas se cambian por las aplicaciones del home office el punto de partida del Smart Working.

Al igual que con el teletrabajo, la gestión de equipos en remoto, de la que ya os hablamos en pasados post, también cambia con el uso de las nuevas tecnologías y el Smart Working.

Para poder implantar el Smart Working es necesario tener perfiles más profesionales al frente del departamento de RRHH que dominen el entorno digital, sepan gestionar la estrategia de la empresa y consigan el máximo rendimiento de sus empleados/as; empleadas/os que sepan adaptarse a los cambios, en constante evolución y formación y proactivos/as.

No obstante, el smart working ha venido para quedarse y adaptarse a los tiempos modernos,es una de las claves de éxito empresarial en líneas generales.

Águeda Ruiz López

Consultora Senior de Selección y Formación


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